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Aluminosis.
La aluminosis es la degradación de los elementos constructivos fabricados en
hormigón a base del denominado cemento aluminoso. El cemento aluminoso se
fabrica empleando bauxita y caliza que son calentadas hasta alcanzar el estado
liquido a unos 1600ºC, esta
mezcla se enfría rápidamente y luego es
pulverizada. Este cemento antes de pasar por el proceso de hidratación está
compuesto por cal y el oxido de aluminio, denominado alúmina (Al2O3), estas dos
sustancias presentes en la mezcal en un 40% son mezcladas con agua, al resultado
se esta fusión se le conoce como aluminato cálcico hidratado ACH10. La anomalía
se produce por la inestabilidad de esta sustancia, que transforma su estructura
de hexagonal, estructura molecular del ACH10 a una estructura cubica,
transformándose en C3AH. El problema radica en que la estructura cubica es mucho
más densa, lo que significa que las moléculas de cemento se encuentran más
unidas, ocasionando un decrecimiento del volumen y por lo tanto de su
resistencia.
El uso de elementos estructurales construidos utilizando este tipo de cemento
para las mezclas del hormigón se hizo muy popular en Europa entre las décadas de
los 50 y 80, sin reacciones adversas identificables, el problema se hizo
evidente cuando se empezó utilizar en lugares con distintas condiciones
climáticas, ya que el calor o la humedad continua favorece la transformación de
la estructura molecular del cemento aluminoso, provocando desgastes en los
elementos constructivos. Esta anomalía se hizo más evidente en las techumbres,
en sus forjados, ya que este tipo de cemento se uso mayormente para la
fabricación de viguetas pretensadas. Tal es el caso, que actualmente en algunas
zonas donde se presentan estas condiciones de clima el uso de este tipo de
cemento ha quedado totalmente prohibido para la producción de elementos
estructurales. En los elementos afectados, el daño más significativo es el
producido en el acero de los elementos de hormigón armado, en ellos pueden
encontrarse manchas de oxido, fisuras, y en casos más avanzados un elemento
horizontal puede presentar cierto grado de pandeo, ya que al afectar la armadura
se afecta su resistencia a flexión a tal punto de poder producir rotura.
Como hemos mencionado ya, la humedad favorece la mutación molecular del cemento
y de por si favorece la corrosión del acero en el hormigón armado, por lo tanto
los elementos ubicados en zonas propensas a concentrar altos grados de humedad
corren más peligro de verse afectados. Pero es importante, examinar la
estructura completa bajo la sospecha del uso de cemento aluminoso en ella. La
inspección podría iniciarse con un reconocimiento visual, ya que este tipo de
cemento posee una propiedad física fácilmente identificable, su color, que en
lugar del gris que presenta el cemento portland, se encontrara un ocre o marrón
oscuro. Sin embargo, una inspección visual no es suficiente para descartar o
comprobar la presencia en la estructura de cemento aluminoso, posterior a este
primer acercamiento visual se debe proceder a diversos ensayos de tipo
cualitativo, químico e incluso de difracción de rayos x. Existe una prueba
simple que permite determinar la protección que el hormigón le ofrece a la
armadura y es la prueba de la fenolftaleína, con la que es posible saber si el
hormigón s encuentra carbonatado o no, de encontrarse carbonatado significa que
no ofrece la protección necesaria para que el acero no se vea afectado por la
humedad.
Además del color visualmente podemos inspeccionar y detectar la presencia de
síntomas característicos de la aluminosis de los cuales hemos mencionado ya
algunos, como son el agrietamiento, las manchas de oxido, el pandeo la perdida
de sección, para asegurarnos aun mas de que estamos frente a un caso de
aluminosis se puede realizar una perforación que permita llegar hasta la
armadura metálica y comprobar su estado. Para poder paliar los efectos de la
aluminosis, en casos en los que se ha comprobado la transformación del hormigón
y que el acero presente o no señales de corrosión, se deberá encontrar la manera
de mantener el ambiente en condiciones no favorables para el progreso de la
afección, entiéndase por esto evitar grandes porcentajes de humedad, se
recomienda porcentajes inferiores al 60%. En caso de que el daño haya alcanzado
la armadura, se estudiara en cada caso, dependiendo del grado del perjuicio,
cual habrá de ser la solución pertinente, pudiéndolo ser esta desde el refuerzo
del elemento afectado hasta la demolición total de la estructura. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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