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Confort
en Fachadas. Actualmente las exigencias de las edificaciones
están orientadas a la obtención del máximo confort que la edificación pueda
ofrecer a los usuarios que alberga. El confort depende de diversas variables,
una de ellas es la capacidad que tengan los elementos de cerramiento para
resguardar de las condiciones en el exterior de la edificación que no sean
favorables para la comodidad y bienestar del ser humano, de permitirle no sentir
aquellas condiciones adversas. Uno de los elementos que reciben la tarea de
manejar las relaciones interior/exterior es la fachada, el tema que nos ocupa es
como lograr el deseado confort en el caso de las fachadas ligeras.
Como ya hemos indicado, el confort depende de diversos aspectos y atendiendo a
cuál de ellos responde podemos identificar varios tipos de confort:
confort higrotérmico, el que atiende a factores
de temperaturas y humedad, confort acústico, resuelve los temas relacionados al
ruido o sonidos indeseados, confort lumínico, persigue la cantidad de
iluminación ideal, confort al tacto.
Regularmente, los materiales utilizados para este tipo de fachadas son el
aluminio y el vidrio, así que veremos ahora en detalle, tomando en cuenta las
características de estos materiales como alcanzar los distintos tipos de confort
utilizando en la construcción fachadas ligeras. En relación al confort
higrotérmico la problemática a paliar es la transmisión del calor al interior
del edificio, el aluminio, como sabemos, es un metal, material que favorece
bastante la trasmisión del calor, un problema también puede ser una mala
elección del vidrio, que no dificulte la tarea de la transmisión del calor.
Pensar en buenas soluciones de aislamiento térmico no solo favorece al confort,
sino que también representa un gran aporte al ahorro de energía y por lo tanto
al costo del uso del edificio, ya que no se tendrá que utilizar de manera
desmedida recursos para el enfriamiento o la calefacción de los ambientes de la
edificación. Para evitar los puentes térmicos, o sea, zonas en las que el calor
puede penetrar con más facilidad al edificio, provocando no solo el
calentamiento, si no las condensaciones en el interior por la diferencia de
temperaturas, se pueden tomar ciertas medidas, rellenar la perfileria de
aluminio hueca con espumas de gran capacidad aislante, para los vidrios lo más
recomendable es la elección de aquellos que poseen características aislantes y
reflectantes, y en caso de ser necesario aun mas protección se puede recurrir al
uso de cortinas o persianas en el interior como la solución más simple, o a la
colocación de planos colocados en el exterior de la fachada, los denominados
quiebrasoles, o partesoles (o brise-soleil) que pueden colocarse fijos o móviles
por vía de control manual o mecánico.
El confort acústico, que día con día toma más importancia, ya que en gran medida
ayuda al sentimiento de bienestar de manera global, también debe considerarse en
la proyección de los espacios, así como el confort lumínico, que en l caso de
las fachadas ligeras se hace un aspecto de primer orden a considerar, por la
gran cantidad de cristal utilizado, pues así como el calor llega con facilidad
entenderemos que la luz del sol ante los cristales tiene libre acceso, algo que
según el criterio de diseño atendiendo a la actividad que se realiza en el
espacio puede ser favorable o no, pero la mayoría de los casos, un exceso de luz
deslumbra los lugares, y dificulta la percepción y el desarrollo adecuado de las
tareas, disminuyendo así enormemente el porcentaje de confort. Otro de los tipos
de confort que hemos mencionado es el confort al tacto, algo que ha favorecido
el uso cada vez más común de estos materiales no solo en exteriores, si no que
han sido trasladados también al interior, por la favorable precepción de
materiales no agresivos, más bien de una neutralidad que le suma puntos a la
búsqueda de confort en este sentido. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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