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Cubiertas
Planas. La cubierta plana está ligada al concepto de
modernidad, y a menudo la arquitectura provoca la proliferación de este tipo de
techumbres, fenómeno que también es alentado por la especulación inmobiliaria,
debido a la necesidad de volumen edificado. El surgimiento de este tipo de
cubierta se ubica en localidades donde llueve muy poco, las primeras que se
conocen eran construidas con materiales naturales y luego aparecen las
construidas en arcilla, actualmente la variedad de materiales con las que pueden
ejecutarse ha crecido y el uso de las cubiertas planes se ha difundido
enormemente. Lo que principalmente caracteriza una cubierta plana es que no
posea una pendiente mayor del 5% y se compone de tres partes bien diferenciadas,
el soporte, las capas intermedias y la superficie exterior de acabado, las tres
zonas a pasar de encontrarse en distintos
niveles, sufren cada una los efectos de las
cargas y de los agentes climáticos, por lo que la elección de los materiales
adecuados que le confieran las características necesarias para soportar los
elementos que operan en su contra es algu fundamental.

Existen varios requisitos mínimos que una cubierta plana debe cumplir entre las
que se encuentra la resistencia a las distintas condiciones climáticas, con
respecto a su rol de cobijo, esta cualidad se desprende de dos condicionantes:
el espesor del material y la pendiente de la cubierta. Ya que lo techos son
elementos que se deterioran de manera rápida, la durabilidad de sus materiales
es un aspecto importantísimo que de be tomarse en cuenta. Sabemos que los techos
además de cumplir con su papel de protegernos de las inclemencias del clima
posee también una función estructural, en ese sentido la exigencia debe ir hacia
los aspectos de resistencia y estabilidad, la estructura del techo debe tener la
cualidad de ser autoportante y soportar a su vez las cargas que puedan
adjudicársele ya sean impuestas por la naturaleza o por el hombre. Es importante
que un techo plano posea un adecuado sistema de drenaje, que facilite la rápida
evacuación del agua de la cubierta. Esto facilita el mantenimiento y evita las
indeseadas filtraciones.
Nuestra cubierta debe ser capaz de mantener una temperatura agradable dentro de
la edificación, por lo que la elección de materiales aislantes para nuestras
techumbres es una decisión de primer orden, dichos materiales también deben
aportar a la tarea del aislamiento acústico, que se verá reforzado por el
espesor del techo, todo ello para garantizar un confort real a lo interno de
nuestras edificaciones. Además de las características ya mencionadas otro
requerimiento es la resistencia a las transformaciones térmicas, que son
causadas por los cambios bruscos de temperatura y a las que los techos no están
exentos, por otro lado debe considerarse también el uso de materiales
incombustibles o revestidos con sustancias ignífugos o retardadores del fuego.
Es sumamente importante que el techo sea accesible para desarrollar actividades
de mantenimiento y reparación, siendo esta una propiedad obligada para poder
garantizar la prolongación de la vida útil de la cubierta. Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com.
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