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Palacio de las Tullerías.
En sus inicios esta edificación era utilizada como una fortaleza medieval, que a
través de los años ha venido remodelándose y ampliándose hasta convertirse en lo
que es hoy en día, un hermosos
palacio.
Una de las construcciones más recordadas en todos los tiempos fue la que estuvo
en manos de la esposa de Enrique II, Catalina de Médicis. Ella mandó a construir
los jardines de las Tullerías que hoy en día se pueden percibir en el
territorio, y que se han convertido en la única parte del palacio que ha quedado
en pie desde su destrucción en el año 1870, después de la caída del Segundo
Imperio.

Catalina de Médicis ordenó la construcción del palacio a los arquitectos
Philibert Delorme y Jean Bullant. Los planos de esta obra presentaban el palacio
en forma de pabellón, donde se podía percibir:
• El Pabellón de reloj; que estaba rematado por una
cúpula.
• Dos alas; que están en un lado del jardín.
• Un pórtico; que estaba cubierto de una terraza.
• Un conjunto de hileras.
• Etc.
Uno de los grandes proyectos que se llevaron a cabo en este lugar fue el que
ideó el rey Enrique IV; que consistía en unir los palacios del Louvre y de las
Tullerías, dando a lugar a dos galerías. Estas galerías estaban situadas una
hacia el norte de la edificación y otra hacia el sur.
A partir del año 1831 se creó la inmensa escalera, las cuales estuvieron a cargo
de los arquitectos Fonatine y Percier. Años después, a mediados del Segundo
Impero, se le ordenó al arquitecto Visconti rejuvenecer el palacio, lo que dio
origen a la destrucción de las casas de la plaza del Carrusel. Entre el 22 y 23
de marzo se realizó la destrucción total del palacio que fue producido por un
incendio acordado y aceptado por la población. Se rociaron todas las paredes de
petróleo lo que originó una cadena de fuego y una explosión en toda la
edificación, quedando solamente en pie los jardines de la reina. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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