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Peligros del gas doméstico. Uno de
los principales problemas que puede presentar la utilización del gas, es el
hecho de que causa envenenamiento, debido al óxido de carbono, en el
gas ciudad y en los demás
tipos de gas los riesgos son de incendio y de explosión. Para que esto suceda,
es necesario que se propague una gran cantidad de gas en un ambiente cerrado, o
sea, una fuga de gas.

Debido a que los tres distintos tipos de gas que existen son casi inodoros, las
compañías que se encargan de su suministro, lo que hacen regularmente es
añadirles gases no tóxicos pero que tienen un olor característico de modo que en
caso de que se produzca alguna fuga se pueda detectar rápidamente. Cuando
hay una fuga de gas, este se expande de forma rápida y se mezcla con el aire, lo
cual puede resultar una mezcla muy explosiva con solo producirse una pequeña
chispa, que puede ser hasta por conectar algún interruptor, un enchufe o hasta
al pulsar un timbre. Cabe destacar que la mezcla de gas y aire no provoca
ninguna explosión, es prácticamente inevitable que se origine un incendio. Para
evitar situaciones como esta, lo mejor es cerciorarse de que cuando no se este
utilizando el gas, se cierre la espita principal de entrada del gas o bien la de
la bombona.
Cuando en una casa, hay algún suministro que proviene de una red exterior, el
gas se distribuye en la vivienda por medio de tubos metálicos, los cuales deben
colocarse en la parte exterior y es importante que estos tengan el mínimo
recorrido en la parte interna de la casa desde donde se encuentra ubicado el
contador y la espita. Si los tubos deben recorrer el interior, han de estar
descubiertos y los lugares deben tener de manera que se asegure la evacuación de
forma correcta.
Si lo que se emplea es una bombona de GLP, butano o propano, la bombona debe
colocarse al lado del aparato de consumo. Lo mas lógico es que hayan una o dos
bombonas en la parte externa de la vivienda, claro, que debidamente protegidas
de toda la intemperie y dotadas de conductos metálicos para llegar hasta el
punto de uso.
La conexión entre la terminal del conducto metálico, o si es gas embotellado,
entre la bombona y el aparato de consumo, se efectúa a través de un tubo
flexible que se puede conseguir en las distintas ferreterías o en las casas
especializadas. Este deberá estar correctamente comprobado y debe tener visible
cual es la fecha límite de su utilización, ya que su material de elaboración
posee un plazo de caducidad a causa del deterioro que sufre por encontrarse al
aire libre y también por la acción del gas que por el circula. [ Equipo
arquitectura y construcción de
ARQHYS.com ].
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